Medellín, 4 de enero de 2010
Mientras los representantes de los trabajadores reclamaron un 8% ($36.688) de aumento en el salario mínimo, los empresarios tan sólo ofrecieron un 3.2% ($15.875); más botado fue el Gobierno que decretó un incremento del 3.64% ($18.087,5); una diferencia de $2.212,5. Por razones más de práctica contable, se aproximó a la cifra del gobierno para quedar el pírrico $ 515.000 redondos. A su vez, éste, el Gobierno del bla, bla, dice que se sobró en un 70% con respecto a la supuesta meta de inflación esperada. “Milagros” como estos no se dan todos los días, diría cualquier parroquiano.























German Reyes, congresista del Polo Democrático Alternativo por Antioquia, defendió hasta el final del debate el aumento del 5% por encima del IPC a los recursos que reciben las universidades públicas, lo cual les permitiría cubrir gastos de funcionamiento. Esta cifra, propuesta por congresistas de oposición, fue negada por la bancada de gobierno.








